En Galway (República de Irlanda) hay una pared, próxima a la playa, en la que desde tiempo inmemorial los paseantes que llegan a la zona dan una patada que según la población local “da buena suerte”. El origen de esta costumbre parece estar en que a este lugar se llegaba caminando por una playa de arena gruesa. Este era el final de la playa y los paseantes golpeaban la pared con su calzado para sacudir la arena que pudiera haberse adherido. Actualmente existe un paseo, el Paseo de Salthill, que bordea la playa y ya no es necesario pisar la arena.
El Rotary Club de Galway presentó a la municipalidad una iniciativa para instalar una “placa de patadas” en el paseo de Salthill, haciendo una marca significativa en la pared tradicional de patadas para recaudar dinero para caridad. La propuesta fue aceptada y se colocó la placa que muestra la fotografía en el mismo lugar donde locales y turistas han marcado históricamente su caminar. La placa incluye una caja para recoger donativos que se distribuyen a numerosas organizaciones benéficas locales. Los destinatarios cambian en forma rotativa y las donaciones son controladas por el Rotary Club de Galway. A lado de la placa se instaló una fuente para que los paseantes puedan saciar su sed o limpiar su calzado, si lo desean.
Galway es una ciudad de unos 80.000 habitantes situada en la costa Oeste de Irlanda. En la fotografía pequeña, vista actual del Paseo Salthill.
Información tomada de www.rotary-ribi.org/clubs/page y de la edición digital del “Galway Advertiser” del jueves 8 de Marzo de 2012