La socia del Club Rotaract de Asturias Llara Almajano obtuvo una calificación de 9,95 puntos en la EBAU (evaluación para acceso a la Universidad), una calificación que le permite acceder, como es su deseo, a estudiar el doble grado de Matemáticas y Física en la Universidad de Oviedo. “ Es una Universidad que tiene muy buena fama en general y la tengo bastante cerca de casa”, cuenta esta gijonesa, hija única, que además de buena estudiante es una amante del deporte, los idiomas, la escritura y la lectura, y que también dedica parte de su tiempo a labores sociales como miembro de Rotaract Asturias, la división joven del Rotary Club. “Me encanta hacer muchísimas cosas. No paro quieta”, asegura tras confirmar lo que ya otros en su lugar han confesado año tras año al lograr la nota más alta de las pruebas de acceso a la universidad: que la clave es la organización. “Así te da tiempo a hacer de todo”. Ella no ha dejado de salir con sus amigos ni en época de exámenes. Ni de acudir a la academia de inglés ni de ir a entrenar con el equipo de hockey del Codema al que se incorporó el curso pasado después de abandonar el balonmano “porque varias de las que habían sido mis compañeras lo dejaron y también porque me encanta probar cosas nuevas”