En la isla de Utoeya (Noruega) el día 22 de Julio de 2011 fueron asesinados a tiros 69 jóvenes que disfrutaban de un campamento de verano. Fue un cruel asesinato masivo de jóvenes que, desarmados y solos en una pequeña isla, no tenían otra forma de defenderse que intentar la huida a nado o lograr algún escondite en el que resguardarse de un asesino que sabía que disponía de tiempo antes de que pudieran llegar los primeros auxilios a sus víctimas. Los primeros en prestar auxilio a los heridos y ayudar a los que trataban de huir a nado fueron personas de la zona que en sus pequeñas embarcaciones arriesgaron sus vidas y de esa forma lograron salvar las de algunos de los jóvenes atacados.
El Rotary Club of Drøbak de Drøbak, Akershus (Noruega) erigió este monumento para conmemorar el gesto de estos voluntarios. El monumento se instaló en el camping de Utvika, lugar al que aquel fatídico día fueron trasladados muchos de los supervivientes rescatados y fue inaugurado el 26 de Mayo de 2012.
(Información tomada de un Boletín de la agencia Reuters, edición USA, de fecha 20/06/2012)