En la última reunión del Club en el mes de Febrero impartió una interesante conferencia el profesor Ángel Mato, que ya en otras ocasiones había visitado nuestro Club como conferenciante. En esta ocasión el tema fue: “El asociacionismo cultural en Gijón” tema al que el profesor Mato dedicó años de investigación y sobre el que publicó diversos libros.

Ángel Mato, profesor jubilado de Historia en el Instituto Calderón de la Barca de Gijón es un investigador de la gestación y evolución de la cultura gijonesa como uno de los aspectos que definen la identidad de nuestra ciudad.
Explica los rasgos característicos que definen la formación de esta cultura, considerando entre los mas influyentes el hecho de que no ser capital y por tanto carecer de aparato administrativo y de universidad, incentivó a la sociedad civil a buscar sus propios vías de evolución.
Hace el profesor Mato un repaso desde la época de Jovellanos que crea la primera dotación académica local y se centra en el último tercio del siglo XIX y primero del siglo XX como período en que se desarrolla el asociacionismo cultural gijonés, patrocinado y promovido por notables empresarios, profesionales e intelectuales que promueven una de las entidades clave, a juicio del profesor Mato, de ese asociacionismo, el Ateneo Obrero. Hace también referencia a las Sociedades de Cultura e Higiene como piezas importantes de ese asociacionismo que tiene como rasgos comunes el promover la formación de las personas de los niveles inferiores de la sociedad, aportando cultura, desarrollo intelectual y de asociación, capacidad de autogestión, hábitos de vida sana, mejora de las condiciones de vida y de salubridad de viviendas y barrios. Fija como final de este período la Revolución de 1934 y final definitivo la Guerra Civil. Menciona también las formas actuales del asociacionismo cultural gijonés que, aunque muy intenso, tiene un enfoque diferente.
Su charla dio lugar a numerosas preguntas y aportaciones de los asistentes y a un coloquio animado también por la presencia de Casimiro Álvarez, que desde la vitalidad de sus 90 años es un profundo conocedor del Gijón de la postguerra.