El esfuerzo de los rotarios para erradicar la enfermedad
Hoy, día 24 de octubre, se celebra el Día Internacional de la Polio, una enfermedad que causa parálisis y muerte, y que está mucho más cerca de ser erradicada, pués se ha logrado reducir su incidencia en un 99,9% gracias a la unión de las fuerzas de numerosas entidades. Los tres clubes rotarios asturianos, Oviedo, Gijón y Avilés, hacen su llamada desde la fachada de la Iglesia de San Isidoro de Oviedo, iluminada con el tema “Pongamos fin a la polio”.
Los rotarios asturianos recuerdan con su llamada que en 1988 echó a andar la Iniciativa Mundial para la Erradicación de la Poliomielitis en el mundo y lo hacía con la implicación de Rotary y sus socios colaboradores, que son OMS, UNICEF, Fundación Bill y Melinda Gates, el Centro para Control de Enfermedades de EE UU, y Vaccine Aliance, todo con el objetivo de erradicar el mal. Hoy 22 años después, pueden afirmar que es una meta alcanzable para que sea la segunda enfermedad vírica que el hombre logre erradicar. Y es así, entre otras cosas, por esta iniciativa de Rotary, pionera entre las organizaciones públicas y privadas, con la que se ha logrado disminuir la incidencia mundial de la polio en un 99,9%. Una polio que cada año, anteriormente, afectaba a 350.000 niños causando terribles parálisis y artrofias musculares. Ahora apenas quedan casos en Afganistán y Pakistán, aunque con notables avances en ambos países a pesar de existir situaciones de conflicto e inseguridad.
Los clubes rotarios asturianos se felicitan trabajar como organización capaz de afrontar el desafío de acabar con esta enfermedad en todo el mundo y liderar una de las más ambiciosas iniciativas en el campo de la salud pública de la historia y por ello quieren reconocer públicamente y dejar clara su admiración a los participantes en el proyecto. Participantes que muchas veces visitando áreas conflictivas poniendo en riesgo su vida, y que ha capacitado y movilizado a millones de voluntarios y trabajadores de la salud, vacunando a niños en hogares a los que no llegaron otras iniciativas sanitarias, llevando atención sanitaria a comunidades desfavorecidas y estableciendo procedimientos de monitoreo mundial para detectar rápidamente los casos de polio y de poliovirus. Así cuantifican en 2.500 millones de niños los que han sido vacunados y 14.000 millones de dólares los destinados a la lucha contra esta enfermedad.
Con este lema iluminado en la fachada de San Isidoro de Oviedo, “ Pongamos fin a la polio”, llaman a la colaboración para eliminar esta enfermedad definitivamente y crear, ante este ambiente tan gris que estamos viviendo en la actualidad, la ilusión colectiva tan necesaria para la sociedad. Y afirman que siguen contando con las herramientas, la determinación y la confianza necesarias para alcanzar el objetivo final.
ANDRÉS BARRIALES