Amador Menéndez Velázquez impartió en el Centro de Cultura Antiguo Instituto de Gijón la charla titulada “La nanotecnología, al servicio de la humanidad”. La nanotecnología, basada en la manipulación de la materia a escala atómica y molecular, hace posible fabricar materiales con propiedades controladas y para fines específicos. Esta disciplina proporciona esperanzadoras soluciones a algunos de los más grandes problemas de la Humanidad, como los relativos a la salud humana y al desarrollo sostenible del planeta. El acto fue organizado por el Rotary Club de Gijón.
Charla de Amador Menéndez Velázquez
Amador Menéndez Velázquez impartió en el Centro de Cultura Antiguo Instituto de Gijón la charla titulada “La nanotecnología, al servicio de la humanidad”. La nanotecnología, basada en la manipulación de la materia a escala atómica y molecular, hace posible fabricar materiales con propiedades controladas y para fines específicos. Esta disciplina proporciona esperanzadoras soluciones a algunos de los más grandes problemas de la Humanidad, como los relativos a la salud humana y al desarrollo sostenible del planeta. El acto fue organizado por el Rotary Club de Gijón.
Charla de Javier Mato
Javier Mato, profesor de Economía aplicada de la Universidad de Oviedo, impartió en el Rotary Club de Gijón la charla titulada “Crisis y Empleo ”. Una vez finalizada la exposición, se entabló un interesante turno de preguntas entre todos los asistentes como es consustancial en este tipo de actos. En la imagen, al finalizar su intervención, Javier Mato posa con la presidenta del Rotary Club de Gijón, Ana Puerto.
Charla de José Manuel Rivero
José Manuel Rivero impartió en el Rotary Club de Gijón la charla titulada “El Sector Eléctrico Español ”. Una vez finalizada la exposición, se entabló un interesante turno de preguntas entre todos los asistentes como es consustancial en este tipo de actos. En la imagen, al finalizar su intervención, José Manuel Rivero posa con la presidenta del Rotary Club de Gijón, Ana Puerto.
Nuevos Socios en el Rotary Club de Gijón
La familia rotaria crece. En un acto celebrado en el Restaurante Entreplazas de Gijón, dos nuevas insignias fueron impuestas en el Rotary Club de Gijón. Paz Fernández Felgueroso recibió de manos de su padrino Javier Fano la insignia rotaria que la acredita como nuevo miembro de nuestro Club. A su vez José Manuel Rivero recibía, de su padrino Luis Buznego, el mismo honor. Tras el acto de imposición los ya nuevos integrantes del Rotary club de Gijón agradecieron el cálido recibimiento dispensado por todos los miembros del Club. En la imagen de izq. a dcha. Luis Buznego, Paz Fdez. Felgueroso, Ana Puerto, José Manuel Rivero y Javier Fano.
Nuevos Socios en el Rotary Club de Gijón
La familia rotaria crece. En un acto celebrado en el Restaurante Entreplazas de Gijón, dos nuevas insignias fueron impuestas en el Rotary Club de Gijón. Paz Fernández Felgueroso recibió de manos de su padrino Javier Fano la insignia rotaria que la acredita como nuevo miembro de nuestro Club. A su vez José Manuel Rivero recibía, de su padrino Luis Buznego, el mismo honor. Tras el acto de imposición los ya nuevos integrantes del Rotary club de Gijón agradecieron el cálido recibimiento dispensado por todos los miembros del Club. En la imagen de izq. a dcha. Luis Buznego, Paz Fdez. Felgueroso, Ana Puerto, José Manuel Rivero y Javier Fano.
Duelo poético con acentu «Playu»
Dos conceptos muy diferentes de la poesía se dieron cita ayer en el salón de actos del Centro de Cultura Antiguo Instituto. Fueron los del popular exradiofonista Casimiro Álvarez y del artista y colaborador de EL COMERCIO Miguel Mingotes. Casi todos los temas que trataron tenían como punto de partida Gijón, pero a partir de ahí, cada uno discurrió por caminos muy diferentes. El acto estaba organizado por el Rotary Club de Gijón y dos de sus miembros, Alfredo Álvarez y Germán Heredia, fueron los encargados de conducir este peculiar duelo poético ‘playu’, aunque Casimiro Álvarez lo explicaba por su amor a Cimadevilla y Miguel Mingotes porque «voy a la playa».
Entrega cheque Mar de Niebla
Rotary Club de Gijón ha hecho entrega del cheque por valor de 8.111,07 euros a la asociación cultural Mar de Niebla, centro que trabaja para la inserción social, laboral y cultural de personas preferentemente en situación de vulnerabilidad. El dinero fue recaudado en la cena benéfica celebrada en noviembre en el restaurante Somió Park de Gijón, así como en la subasta de obras de arte y la venta de rifas celebradas en la misma. La entrega se llevó a cabo en el Parador Nacional Molino Viejo de Gijón. En la imagen, el momento de la entrega con Monchu García, presidente de Mar de Niebla y Ana Puerto, presidenta del Rotary Club de Gijón.
Charla de Vital de Andrés
Vital de Andrés impartió en el Rotary Club de Gijón la charla que llevó por título “Indagando en las religiones: El fenómeno religioso”. Una vez finalizada la exposición se entabló un interesante turno de preguntas entre todos los asistentes, como es consustancial en este tipo de actos. En la imagen, al finalizar su intervención, Vital de Andrés posa con la presidenta del Rotary Club de Gijón, Ana Puerto.
Cena benéfica a favor de Mar de Niebla
La cena anual que organiza el Rotary Club de Gijón lleva camino de convertirse en el acontecimiento social del otoño, ya que en cada convocatoria crece el número de participantes. En los salones de Somió Park, el pasado fin de semana, preparados para recibir a 250 invitados, fue preciso ampliar cubiertos para acoger a las personas que a última hora desearon sumarse a una fiesta cuyo fin es recaudar fondos para un fin humanitario concreto. En esta ocasión, como proclamó el macero del Rotary, Germán Heredia, los beneficios obtenidos iban a destinarse a «Mar de Niebla», una entidad que instalada en el barrio de La Calzada trata de salir al paso de las carencias de su vecindario mediante programas de cooperación y generación de oportunidades. «Tratamos de mejorar la vida de aquellos que se acercan a nosotros», dijo su presidente, Monchu García.
Era preceptivo explicar una vez más qué es el Rotary Club, y lo hizo su actual presidenta, Ana Isabel Puerto Prado. Desde su característica de ser la asociación de servicio más antigua del mundo, cuenta con unos 33.000 clubes repartidos por todo el mundo, en los que se integran 1.500.000 socios. Son lugares donde se reúne un grupo de amigos para proyectar acciones de solidaridad, algunas de modo individual y otras en coordinación con otros clubes. En el presente trimestre los Rotary de Asturias y León han logrado enviar a Haití un contenedor lleno de material quirúrgico y sanitario.
En el turno de agradecimientos, la presidenta mencionó al sinfín de empresas que colaboran con el Rotary, de modo muy especial el Ayuntamiento de Gijón. Así como a la sociedad de Somió Park que donó una parte del precio del cubierto; al Consejo Regulador de la Sidra, a Pablo Balbona por regalar el sensacional postre, una creación especial para la noche del Rotary, y cómo no, a los pintores. Una magnifica colección de obras de arte, donadas por sus artistas iba a ser subastada al término de la cena. Trece cuadros, con la particularidad de muchas de sus firmas repiten su gesto de desprendimiento cada año.
Entre la concurrencia destacaba la plana mayor del PSOE, incluido el presidente de la Junta General del Principado, Pedro Sanjurjo acompañado de su esposa, María José Ramos; de Paz y María Antonia Fernández Felgueroso, Santiago Martínez Argüelles, Jesús Morales, José María López… La presencia de miembros de otras formaciones políticas fue irrelevante, aunque por el Partido Popular compareció Ángeles Fernández Ahúja. Respecto a los miembros del Rotary la novedad señala a Andrés Barriales que será gobernador de Distrito a partir del próximo mes de julio. No faltó el presidente de la Cámara de Comercio, Félix Baragaño; siempre se le encuentra en todas aquellas reuniones cuya causa es humanitaria.
Los pintores Felipe del Campo, Kiti de la Concha, Gallinota, Valentín del Fresno, Pelayo Ortega, Linares, Díaz de Orosia, Marcos Tamargo, Columé, Martina Santamarta, Méjica, Cuervo Viña y María Jesús Escribano titulaban un cuadro cada uno. Las pujas, pese a la discreción del precio de salida escasearon. La única obra que consiguió llegar a los 500 euros fue un óleo de Méjica. Aunque hay que decir que tanto las correspondientes a Pelayo Ortega como a Marcos Tamargo eran litografías.El sorteo de regalos, de premio asegurado, cerró con notable éxito la nueva noche del Rotary. [LA NUEVA ESPAÑA]



