El Espacio Cultural San Esteban del Mar abrió sus puertas entre alabanzas. La Asociación Belenista le dará uno de sus primeros usos con un nacimiento.
La inauguración del nuevo espacio cultural de El
Natahoyo congregó a numerosas personalidades del ámbito político, social y cultural. Juan Carlos Román
«Un proyecto colectivo» llevado a cabo «con más corazón que razón» y que por fin se hizo realidad. La capilla de San Esteban del Mar, en El Natahoyo, fue inaugurada este lunes como espacio cultural en presencia de numerosas autoridades y personas e instituciones implicadas a lo largo de la década de trabajo de rehabilitación y acondicionamiento del edificio. Tras mucho «esfuerzo, energía y generosidad», el empeño del Club Rotario de Gijón vio cumplido el proyecto. Se recupera así un inmueble construido en 1648 aprovechando elementos de una
antigua ermita existente en la parroquia de Tremañes, desacralizada desde mediados del siglo XX y muy deteriorada por los diferentes usos que se le ha dado.
Fue templo, consultorio médico, gimnasio y academia de boxeo hasta caer en el abandono y el ostracismo.«La rehabilitación es un acto de continuidad y queremos que sea un punto de encuentro y de memoria de los gijoneses». Lo dijo Luis Buznego, del Club Rotario y uno de los que impulsó el proyecto desde los inicios. La capilla de San Esteban del Mar tiene una fuerte vinculación a la ciudad de Gijón, recordó, ya que, entre otros acontecimientos, en ella se veló el cuerpo de Jovellanos antes de ser llevado en procesión hasta su sepulcro. «Hoy es un día muy feliz para el Club», matizó Paz Fernández Felgueroso, implicada también desde el primer momento, que reconoció que este era «el proyecto de más envergadura» en el que se ha involucrado el club rotario y en el que la «energía, ilusión y pasión por rehabilitar uno de los edificios más antiguos de Gijón» fue el motor de los trabajos. El camino no fue fácil, se contó. No en vano fueron necesarios muchos medios técnicos y económicos «y muchas voluntades», pero la Compañía de Jesús, propietaria del inmueble; la que fuera alcaldesa de Gijón, Ana González, y la actual, Carmen Moriyón, así como vecinos de El Natahoyo y su entorno, ayudaron a que el empeño llegara a buen puerto.
Un total de 250.000 euros fue la inversión final, la mitad financiada por el Ayuntamiento y el otro 50% con las donaciones que recibió el Club Rotario procedentes de distintas personas, instituciones, empresas asturianas e incluso de varios rotarios de Estados Unidos. «Un ejemplo de ciudadanía, de ponernos de acuerdo para sacar adelante un proyecto tan importante como este», destacó Javier Pérez de la Canal, director del Centro de FP del Revillagigedo que, con
orgullo, aseguró que «la capilla ha quedado perfecta», no sin antes agradecer el trabajo de todos quienes contribuyeron a que este lunes llegara y a brindar la voluntad de la Compañía de Jesús para llevar hasta este nuevo espacio actividades culturales de interés para la ciudad. Una de las primeras será un nacimiento de la asociación belenista de Gijón, tal y como confirmó la presidenta de la misma,
Elvira Suárez, quien prometió que el belén de este año (se instalará el 10 de diciembre) será «algo singular».
Una jornada en la que se celebró «un comienzo» de «un patrimonio que se llena de vida», una «historia de la constancia y el sueño de recuperarlo, que tuvo muchos
nombres», en palabras de la consejera de Cultura, Vanessa Gutiérrez.
Agradecimiento y reconocimiento hubo en las palabras de Carmen Moriyón en un acto del que «el Ayuntamiento no podía ser ajeno porque es un triunfo colectivo».
Una tarea que para Marcos Tamargo, presidente del Club Rotario, ha sido un «ejemplo de voluntad de trabajar por los vecinos y por la cultura».
«Álvaro Argüelles Armada, «orgulloso y agradecido»
El escudo del marquesado de San Esteban del Mar del Natahoyo luce sobre la imponente puerta de castaño de la capilla del Natahoyo. Es una forma, de alguna manera, de mostrar agradecimiento a la donación que hace un siglo los marqueses cedieron a la Compañía de Jesús. Este lunes, Álvaro Argüelles Armada, junto a varios familiares, acudió al acto de inauguración. «Es un orgullo poder contribuir a que este edificio pueda seguir, al menos, otros 350 años más», comentó. En el transcurso del acto recibió de manos de Marcos Tamargo, presidente del Club Rotario de Gijón, un
documento del año 1647 en el que se da fe de que la construcción fue mandada por Alonso Ramírez de Jove y su esposa, Margarita de Valdés Miranda. Una información
que, igualmente, reza en la placa que se ubica a la entrada del templo y que fue descubierta por el marqués y el director del Centro de FP del Revillagigedo. «Quiero
agradecer a todos los que se implicaron en este proyecto, me siento muy orgulloso»,
Diario El Comercio
Susana D. Tejedor / Juan Carlos Román
https://www.elcomercio.es/gijon/capilla-san-esteban-mar-triunfo-colectivo-20251110231712-nt.html