El monumento que hoy traemos no es propiamente un monumento rotario, es un monumento promovido por un Club Rotario.
Se trata del monumento denominado “Cordialidad Internacional” o “Cordialidad Argentino Uruguaya” que fue donado en 1936 por la ciudad de Montevideo (Uruguay) a la ciudad de Buenos Aires (Argentina) con motivo de los cuatrocientos años de la primera fundación de Buenos Aires. El bronce con que fue realizado se obtuvo a partir del desguace de un viejo crucero y del fundido de monedas de 10 centavos donadas por escuelas de Montevideo.
La iniciativa para la erección de esta magnífica obra de arte surgió del Club Rotario de Montevideo en septiembre de 1935. Para llevarla adelante constituyó un “Comité Pro Monumento a la Cordialidad Internacional de la ciudad de Montevideo a la ciudad de Buenos Aires”, organizando una colecta popular para recaudar los fondos necesarios.
Se convocó a concurso para premiar a la obra ganadora, que resultó ser el trabajo presentado por el escultor Antonio Pena y el arquitecto Julio Villamajó. En la actualidad el monumento se levanta en Parque Lezama “Parque Fundacional” de la ciudad de Buenos Aires. Está formado por una pequeña embarcación, de la que se destaca la proa, con una columna rostral al centro y una escultura, denominada “La Ofrenda” a modo de mascarón de proa. La columna que es el eje de la composición tiene cuatro metros de diámetro y quince metros de altura y esta asentada sobre la nao, que presenta dos alerones que tienen grabados “caballos marinos”.
El conjunto de la obra nos remite a la antigüedad clásica. En la parte anterior de la columna están representadas un conjunto de constelaciones del cielo austral que brillaron el día de la fundación de Buenos Aires y también algunas constelaciones zodiacales: Aries, Acuario, Sagitario, Escorpio y Capricornio. Recordemos que las constelaciones recibieron sus nombres antes de que los hombres distinguiesen su condición de zodiacales en la antigua Grecia. Sus denominaciones hacen referencias a las historias o cuentos que escuchaban por las noches en torno a un fogón narradas posiblemente por un anciano de la comunidad.
En la parte posterior, en el registro superior, están representados los conquistadores españoles enfrentando a un grupo de aborígenes. Entre los españoles, distinguimos a don Pedro de Mendoza a caballo con la cruz en la mano. Sobre las cabezas de los españoles están las carabelas con las que hicieron la travesía transoceánica. Es el momento de la conquista. En el registro medio, pasamos a otro momento de nuestra historia: el de la independencia y entre los personajes representados se encuentran Manuel Belgrano enarbolando la bandera, José San Martín con sable y en forma sedente Domingo Sarmiento y Juan B. Alberdi.
Finalmente, en el registro inferior, se representa al Río de la Plata, que une a las dos ciudades, coronado por dos doncellas que representan el Paraná y el Uruguay. Cierran la composición dos figuras femeninas, que portan los escudos de ambas ciudades. Asimismo, este lenguaje histórico es rematado por otro de características naturales, con la representación de un yacaré y diversos peces y animales marinos.
Otro componente del monumento es la escultura femenina denominada “La Ofrenda”. La columna rostral y la escultura descansan sobre una pequeña embarcación, a la que el autor le dio el carácter de esquife (pequeño barco que llevan los navíos para desembarcar en las costas).
La nao representa la unión de ambas capitales por medio de la navegación del Río de la Plata.